jueves, 25 de abril de 2019

ACTIVIDAD PARA 1º BACHILLERATO. TEXTO DE PLATÓN. MITO DE LA CAVERNA.

República. Libro VII
_Después de eso _proseguí_ compara nuestra naturaleza respecto de su educación y de su falta de educación con una experiencia como ésta. Represéntate hombres en una morada subterránea en forma de caverna, que tiene la entrada abierta, en toda su extensión, a la luz. En ella están desde niños con las piernas y el cuello encadenados, de modo que deben permanecer allí y mirar sólo delante de ellos, porque las cadenas les impiden girar en derredor la cabeza. Más arriba y más lejos se halla la luz de un fuego que brilla detrás de ellos; y entre el fuego y los prisioneros hay un camino más alto, junto al cual imagínate un tabique construido de lado a lado, como el biombo que los titiriteros levantan delante del público para mostrar, por encima del biombo, los muñecos.
_Me lo imagino.
_Imagínate ahora que, del otro lado del tabique, pasan hombres que llevan toda clase de
utensilios y figurillas de hombres y otros animales, hechos en piedra y madera y de diversas clases; y entre los que pasan unos hablan y otros callan.
_Extraña comparación haces, y extraños son esos prisioneros.
_Pero son como nosotros. Pues en primer lugar, ¿crees que han visto de sí mismos, o unos de los otros, otra cosa que las sombras proyectadas por el fuego en la parte de la caverna que tienen frente a sí?
_Claro que no, si toda su vida están forzados a no mover las cabezas.
_¿Y no sucede lo mismo con los objetos que llevan los que pasan del otro lado del tabique?
_Indudablemente.
_Pues entonces, si dialogaran entre sí, ¿no te parece que entenderían estar nombrando a los objetos que pasan y que ellos ven?
_Necesariamente.
_Y si la prisión contara con un eco desde la pared que tienen frente a sí, y alguno de los que pasan del otro lado del tabique hablara, ¿no piensas que creerían que lo que oyen proviene de la sombra que pasa delante de ellos?
_¡Por Zeus que sí!
_¿Y que los prisioneros no tendrían por real otra cosa que las sombras de los objetos artificiales transportados?
_Es de toda necesidad.
_Examina ahora el caso de una liberación de sus cadenas y de una curación de su ignorancia, que pasaría si naturalmente les ocurriese esto: que uno de ellos fuera liberado y forzado a levantarse de repente, volver el cuello y marchar mirando a la luz, y al hacer todo esto, sufriera y a causa del encandilamiento fuera incapaz de percibir aquellas cosas cuyas sombras había visto antes. ¿Qué piensas que respondería si se le dijese que lo que había visto antes eran fruslerías y que ahora, en cambio está más próximo a lo real, vuelto hacia cosas más reales y que mira correctamente? Y si se le mostrara cada uno de los objetos que pasan del otro lado del tabique y se le obligara a contestar preguntas sobre lo que son, ¿no piensas que se sentirá en dificultades y que considerará que las cosas que antes veía eran más verdaderas que las que se le muestran ahora?
_Mucho más verdaderas.
_Y si se le forzara a mirar hacia la luz misma, ¿no le dolerían los ojos y trataría de eludirla,
volviéndose hacia aquellas cosas que podía percibir, por considerar que éstas son realmente más
claras que las que se muestran?
_Así es.
_Y si a la fuerza se lo arrastrara por una escarpada y empinada cuesta, sin soltarlo antes de llegar hasta la luz del sol, ¿no sufriría acaso y se irritaría por ser arrastrado y, tras llegar a la luz, tendría los ojos llenos de fulgores que le impedirían ver uno solo de los objetos que ahora decimos que son los verdaderos?
_Por cierto, al menos inmediatamente.
_Necesitaría acostumbrarse, para poder llegar a mirar las cosas de arriba. En primer lugar miraría con mayor facilidad las sombras, y después las figuras de los hombres y de los otros objetos reflejados en el agua, luego los hombres y los objetos mismos. A continuación contemplaría de noche lo que hay en el cielo y el cielo mismo, mirando la luz de los astros y la luna más fácilmente que, durante el día, el sol y la luz del sol.
_Sin duda.
_Finalmente, pienso, podría percibir el sol, no ya en imágenes en el agua o en otros lugares que le son extraños, sino contemplarlo como es en sí y por sí, en su propio ámbito.
_Necesariamente.
_Después de lo cual concluiría, con respecto al sol, que es lo que produce las estaciones y los años y que gobierna todo en el ámbito visible y que de algún modo es causa de las cosas que ellos habían visto.
_Es evidente que, después de todo esto, arribaría a tales conclusiones.
_Y si se acordara de su primera morada, del tipo de sabiduría existente allí y de sus entonces compañeros de cautiverio, ¿no piensas que se sentiría feliz del cambio y que los compadecería?
_Por cierto.
_Respecto de los honores y elogios que se tributaban unos a otros, y de las recompensas para aquel que con mayor agudeza divisara las sombras de los objetos que pasaban detrás del tabique, y para el que mejor se acordase de cuáles habían desfilado habitualmente antes y cuáles después, y para aquel de ellos que fuese capaz de adivinar lo que iba a pasar, ¿te parece que estaría deseoso de todo eso y envidiaría a los más honrados y poderosos entre aquéllos? ¿O más bien no le pasaría como al Aquiles de Homero, y preferiría ser un labrador que fuera siervo de un hombre pobre, o soportar cualquier otra cosa, antes que volver a su anterior modo de opinar y a aquella vida?
_Así creo también yo, que padecería cualquier cosa antes que soportar aquella vida.
_Piensa ahora esto: si descendiera nuevamente y ocupara su propio asiento, ¿no tendría ofuscados los ojos por las tinieblas, al llegar repentinamente del sol?
_Sin duda.
_Y si tuviera que discriminar de nuevo aquellas sombras, en ardua competencia con aquellos que han conservado en todo momento las cadenas, y viera confusamente hasta que sus ojos se reacomodaran a ese estado y se acostumbraran en un tiempo nada breve, ¿no se expondría al ridículo y a que se dijera de él que, por haber subido hasta lo alto, se había estropeado los ojos, y que ni siquiera valdría la pena intentar marchar hacia arriba? Y si intentase desatarlos y conducirlos hacia la luz, ¿no lo matarían, si pudieran tenerlo en sus manos y matarlo?
_Seguramente.
_Pues bien, querido Glaucón, debemos aplicar íntegra esta alegoría a lo que anteriormente ha sido dicho, comparando la región que se manifiesta por medio de la vista con la moradaprisión, y la luz del fuego que hay en ella con el poder del sol; compara, por otro lado, el ascenso y contemplación de las cosas de arriba con el camino del alma hacia el ámbito inteligible, y no te equivocarás en cuanto a lo que estoy esperando, y que es lo que deseas oír. Dios sabe si esto es realmente cierto; en todo caso, lo que a mí me parece es que lo que dentro de lo cognoscible se ve al final, y con dificultad, es la Idea del Bien. Una vez percibida, ha de concluirse que es la causa de todas las cosas rectas y bellas, que en el ámbito visible ha engendrado la luz y al señor de ésta, y que en el ámbito inteligible es señora y productora de la verdad y de la inteligencia, y que es necesario tenerla en vista para poder obrar con sabiduría tanto en lo privado como en lo público.
_Comparto tu pensamiento, en la medida que me es posible.

miércoles, 20 de marzo de 2019

FRAGMENTO DE ORTEGA

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Vivimos aquí, ahora - es decir, que nos encontramos en un lugar del mundo y nos parece que hemos venido a este lugar libérrimamente. La vida, en efecto, deja un margen de posibilidades dentro del mundo, pero no somos libres para estar o no en este mundo que es el de ahora. Cabe renunciar a la vida, pero si se vive no cabe elegir el mundo en que se vive…
Nuestra vida empieza por ser la perpetua sorpresa de existir, sin nuestra anuencia previa, náufragos, en un orbe impremeditado. No nos hemos dado a nosotros la vida, sino que nos la encontramos justamente al encontrarnos con nosotros. Un símil esclarecedor fuera el de alguien que, dormido, es llevado a los bastidores de un teatro y allí, de un empujón que le despierta, es lanzado a las baterías, delante del público. Al hallarse allí, ¿qué es lo que halla ese personaje? Pues se halla sumido en una situación difícil sin saber cómo ni por qué, en una peripecia: la situación difícil consiste en resolver de algún modo decoroso aquella exposición ante el público, que él no ha buscado ni preparado ni previsto…
La vida nos es dada - mejor dicho, nos es arrojada o somos arrojados a ella, pero eso que nos es dado, la vida, es un problema que necesitamos resolver nosotros…
Por lo mismo que es en todo instante un problema, grande o pequeño, que hemos de resolver sin que quepa transferir la solución a otro ser, quiere decirse que no es nunca un problema resuelto, sino que, en todo instante, nos sentimos como forzados a elegir entre varias posibilidades. (Si no nos es dado escoger el mundo en que va a deslizarse nuestra vida -y ésta es su dimensión de fatalidad nos encontramos con un cierto margen, con un horizonte vital de posibilidades -y ésta es su dimensión de libertad; vida es, pues, la libertad en la fatalidad y la fatalidad en la libertad.) ¿No es esto sorprendente? Hemos sido arrojados en nuestra vida y, a la vez, eso en que hemos sido arrojados tenemos que hacerlo por nuestra cuenta, por decirlo así, fabricarlo. 0 dicho de otro modo: nuestra vida es nuestro ser. Somos lo que ella sea y nada más -pero ese ser no está predeterminado, resuelto de antemano, sino que necesitamos decidirlo nosotros, tenemos que decidir lo que vamos a ser…
Si nuestra vida cosiste en decidir lo que vamos a ser, quiere decirse que en la raíz misma de nuestra vida hay un atributo temporal: decidir lo que vamos a ser -por tanto, el futuro…No es el presente o el pasado lo primero que vivimos, no; la vida es una actividad que se ejecuta hacia adelante, y el presente o el pasado se descubre después, en relación con ese futuro.


¿Qué es filosofía? José Ortega y Gasset ( 1883-1955 )

domingo, 3 de marzo de 2019

COMPARACIÓN DESCARTES-ORTEGA.

En cuanto a la realidad:

-Para Descartes lo real es la sustancia, aquello que es en sí y que para ser no necesita de otra cosa, es decir, el ser independiente. Descartes determina tres sustancias: infinita o Dios, pensante y extensa. Estas dos últimas son sustancias dada la claridad y distinción, la evidencia, con que intuyo la independencia entre ambas. Es más, del “pienso, luego soy” deriva la certeza sobre todo lo real, es decir, para Descartes el mundo externo es dudable, lo que proporciona certeza es la evidencia de la mente: existe el pensamiento que, siguiendo su regla de la evidencia, muestra la existencia y naturaleza de Dios –bueno y veraz, garante del conocimiento- y la existencia de una realidad externa o mundo, la res extensa, correspondiente a mis ideas verdaderas. Por el contrario, para Ortega la realidad primordial, radical, es la vida, es decir, el yo-con-las-cosas, eliminándose lo que “desde las circunstancias” de Ortega era la ceguera del idealismo al que conducirá la filosofía cartesiana: la independencia de la subjetividad. Para Ortega el dato indubitable no es el “yo pienso” cartesiano, sino una relación: alguien que piensa, que se da cuenta y lo otro de que me doy cuenta, es decir, la vida, la de cada individuo, pueblo o época.
-Otra característica de la sustancia, del “yo pienso” cartesiano, es la permanencia, es un ser estático, atemporal. Por el contrario, para Ortega la vida es cambio, desarrollo, historia.
-Semejanza: tanto Descartes como Ortega coinciden en la necesidad de descubrir el dato radical, la realidad indubitable (el “yo pienso” para Descartes, el “yo-con-las-cosas” para Ortega).

En cuanto al conocimiento:
-La razón para Descartes es única, de la que participan todos los individuos. Según Descartes la única razón, utilizando un único método –las cuatro reglas del método- dará lugar a una única ciencia, la Mathesis Universalis: un conocimiento total, absoluto de la realidad. Para Ortega esta razón cartesiana (lógico-matemática) es una abstracción, esta razón pura ha de ser sustituida por una razón vital, una razón que nos enseña la primacía de la vida, una razón que es histórica, que nos permite entender al hombre mediante la comprensión de las creencias e ideas que cada individuo, generación y cultura han utilizado para dar un sentido al problema de su existencia, de su vida.
-Para Descartes podemos llegar a alcanzar la certeza, la seguridad en la verdad objetiva y universal. Descartes es dogmático y en opinión de Ortega utópico (porque proporciona una verdad no localizada, vista desde lugar ninguno). Frente a Descartes, Ortega presenta su perspectivismo: la realidad se conoce desde una posición concreta, todo conocimiento está anclado en un punto de vista, en una situación. Además es necesario que las distintas perspectivas se complementen. En su propia esencia la realidad misma es perspectivística, multiforme.
-Criterio de certeza: para Descartes es la claridad y distinción, es decir, la evidencia racional con que capto la verdad de una proposición, como ocurre con el “pienso, luego soy”, por tanto en una comunidad o coincidencia respecto a la verdad. Ortega también propone un criterio de certeza, de seguridad en la verdad: la divergencia en la verdad, fruto de la diferencia de perspectiva.
-Semejanza: a) Ortega considera que la filosofía es un conocimiento que descansa en intuiciones, es decir, en evidencias. Como Descartes, Ortega entiende que es posible otro tipo de intuición que la sensible.
                    b) Valoración de la duda: Descartes utiliza la duda como método para alcanzar evidencias sobre las que construir el edificio del conocimiento. Para Ortega la duda es necesaria, convierte en ideas a las creencias, hace que el hombre se dé cuenta que está sumergido en las creencias, de que es dueño de ellas y no al revés, y esta es la misión ingrata del filósofo.

COMPARACIÓN NIETZSCHE-PLATÓN.

En cuanto a la realidad:
Platón considera el mundo como un cosmos y cree en la racionalidad intrínseca de la realidad, una realidad que puede ser conocida verdaderamente, con un conocimiento universal y necesario. Para Nietzsche el mundo es caótico e irracional: orden y racionalidad son creencias infundadas que nos otorgan seguridad (valorar en contra de la vida).
Platón posee una visión dualista del mundo: por un lado lo realmente real o mundo inteligible, inmutable, compuesto por las esencias comunes a las cosas (las Ideas), esencias únicas en sí mismas, organizado jerárquicamente y arquetipo del mundo sensible; por otro la apariencia de realidad o mundo sensible, cambiante, plural, material y copia del anterior del que toma su ser (es porque imita a aquél). La visión de la realidad de Nietzsche es monista: sólo hay un mundo, el mundo sensible, aparente, plural, cambiante, contradictorio.
Platón dota de primacía a la realidad trascendente, estática, única: Mundo de las Ideas. Nietzsche rechaza frontalmente la división entre mundo verdadero/mundo aparente. La primacía de lo trascendente surge, según Nietzsche, como modo de valorar decadente.
La Teoría de las Ideas platónica se sustenta en nociones metafísicas: idea, alma…Las Ideas vienen a ser los conceptos pero además con realidad extramental. Para Nietzsche los conceptos metafísicos (“los conceptos supremos”) son puras ficciones: surgen de un desprecio al valor de los sentidos y por una sobreestimación de la razón.
En cuanto al conocimiento:
Para Platón la realidad puede representarse correctamente mediante conceptos. En el concepto aparece la esencia de la cosa, la auténtica realidad. Nietzsche critica la validez de los conceptos para expresar la realidad. Las características de la vida son las contrarias a las que representa el concepto.
La episteme o ciencia platónica, verdadero conocimiento de la realidad, universal y necesario, es fruto de la razón, no de los sentidos, que aportan doxa. Para Nietzsche la razón no es mejor que otros medios (imaginación, sentimientos, instintos…) para alcanzar un conocimiento de la realidad. El mejor recurso para captar lo real es la intuición sensible. Los conceptos pueden ser utilizados en cuanto se les devuelva su sentido metafórico.
Para Platón existe una sola verdad y se puede conocer, esta verdad es la del filósofo que, tras pasar por los diferentes grados del conocimiento –conjetura, creencia, pensamiento discursivo y dialética- alcanza la Idea de Bien, principio real y cognoscible que dota de realidad y conocimiento a todos los seres, y determina en qué sentido las virtudes éticas-políticas son buenas. Nietzsche rechaza el concepto de verdad universal: no hay datos puros, sino perspectivas, es decir, múltiples formas de valorar. El perspectivismo nietzscheano parece ser una forma de relativismo y subjetivismo.
Platón valora la matemática, la dianoia, en el proceso de ascenso educativo. Nietzsche la critica, como queda reflejado en la justificación.
Platón utiliza el método dialógico socrático, entendiendo que en la definición del concepto aparece la esencia de la cosa, la auténtica realidad. El lenguaje es vehículo de la realidad, de la única realidad. Nietzsche sustituye el lenguaje del concepto por el lenguaje de la imaginación, del arte, que respeta la pluriformidad y cambio de la realidad.
En cuanto a la ética:
Para Platón los valores morales son objetivos -situados en el mundo eterno e inmutable de las Ideas- y universales, objeto de conocimiento para actuar adecuadamente en lo público y en lo privado, siguiendo el intelectualismo moral socrático y en contra del relativismo sofista. Nietzsche critica el dogmatismo moral platónico y niega la universalidad de los valores morales: los valores morales no tienen una existencia objetiva, existen porque nosotros los hemos creado, fruto de la voluntad de poder, cambiándose conforme cambie el modo de valorar (no son universales). La moral platónica es antinatural: una moral del resentimiento contra los instintos y el mundo biológico y físico.
Coinciden:
En la defensa del sentido aristocrático de la existencia: el filósofo-rey de platón, la “moral de señores” de Nietzsche.
En el uso del mito y la metáfora no sólo como recurso didáctico, sino como modo de expresión de la realidad.

TEORÍA DE ORTEGA

  1. Crítica del realismo y del idealismo:
Para el realismo, actitud de la filosofía antigua y medieval, lo real son las cosas al margen del sujeto cognoscente. Para el idealismo, actitud de la modernidad, el conocimiento de las cosas está mediado por el sujeto que conoce (recuerda, para el Racionalismo y el Empirismo nuestro conocimiento recae sobre nuestras ideas, de ahí el afán de demostrar que a nuestras ideas le corresponde una realidad), que impone su “filtro”(recuerda, las condiciones a priori kantianas de la sensibilidad y del entendimiento); este sujeto es concebido como sustancia independiente (la “res cogitans” es real por ser independiente –la sustancia de Descartes-). El idealismo conserva, según Ortega, la tendencia realista.
Ortega, como superación, acepta la tesis idealista pero criticando la independencia del sujeto: la auténtica realidad, primaria, radical es el yo-con-las-cosas : la vida (“yo soy yo y mi circunstancia”). Característica del ser, de la vida, es el acontecer: la esencia del hombre es drama, historia, acontecimiento.
  1. Crítica del racionalismo y del relativismo:
Desde Sócrates el racionalismo domina la cultura europea. El mundo en el que vive el hombre es un mundo de cualidades, pero la razón no maneja cualidades y reduce lo cualitativo a lo cuantitativo (geometría y número). Por buscar la verdad, renuncia a la vida. La razón introduce una escisión en la existencia: el mundo de los conceptos racionales fijos, universales, precisos, eternos y el mundo de la espontaneidad, lo vital que es cambiante, temporal, peculiar. Por el contrario, el relativismo para salvar las características vitales niega la verdad absoluta, haciendo de la verdad un problema subjetivo. Pero el relativismo cae en el escepticismo: entre tantas verdades, imposible saber cuál es la verdad.
Ortega supera lo anterior con el perspectivismo:
-Ortega descubre que la vida del hombre está inmersa en un conjunto de elementos que constituyen su circunstancia (particulares, históricas, sociales…) con las que tengo que habérmelas en mi vivir y a las que doto de sentido en ese ocuparme de y con ellas.
-La verdad (es decir, dar cuenta de la realidad) se da desde las circunstancias en las que el yo se ve inmerso. Esto es el perspectivismo: Todo conocimiento, deseo o valoración está anclado en un punto de vista, en una situación. Ésta es la dimensión gnoseológica del perspectivismo. Pero también tiene una dimensión ontológica: para Ortega la realidad es múltiple, la perspectiva es algo de la realidad (“yo y mi circunstancia”): la realidad posee tantas caras como puntos de vista hay.
-El perspectivismo considera también la complementariedad de las perspectivas. Esta integración de perspectivas posee un carácter activo y procesual.
-La razón capaz de integrar la dimensión perspectivística de la realidad es una razón vital e histórica , que nos muestra que las peculiaridades individuales, de cada pueblo, de cada momento histórico -la situación o circunstancia-, son el órgano gracias al cual captar la realidad que les corresponde (y toda la realidad que desde su circunstancia pueden captar, toda la verdad -esto es un guiño al racionalismo: se capta la verdad-). Cada individuo es un punto de vista esencial, insustituible. No existe una verdad absoluta y ubicua como pretendía el racionalismo (pero la verdad se capta, se puede dar cuenta de la realidad).
3.La razón vital:
Frente al racionalismo clásico incapaz de someter a la comprensión lógico-matemática los asuntos humanos, cabe adoptar una de las siguientes posturas: o un irracionalismo, como es el caso de Nietzsche, o un replanteamiento de la razón, que será la postura de Ortega: la razón pura que prescinde de las particularidades, pretendiendo un conocimiento universal y necesario, es un caso particular de una forma más amplia de razón, la razón vital; la doctrina perspectivística exige sustituir la razón pura por la razón vital. No podemos renunciar a la razón: la filosofía, ciencia, cultura son el instrumento que utiliza la vida para solventar sus problemas, es decir, no podemos vivir sin creencias e ideas. Aceptar este nuevo uso de la razón supone también aceptar las dimensiones irracionales de la existencia (por lo de "vital" o también el temperamento natural de cada cual como circunstancia; aunque también en la razón pura hay irracionalidad: los números irracionales o la relación causal que es "mera creencia"). ¿Qué es, por tanto, la razón vital? Es el instrumento de la vida que permite su comprensión. Para ello debemos sustituir las categorías del entendimiento (expuestas por Aristóteles y Kant) por las categorías de la vida , que la estructuran y la explican (contra Nietzsche, se puede pensar la vida, se puede razonar). Las categorías de la vida son las siguientes:
·         Me doy cuenta de mí en el mundo (encontrarse en el mundo).
·         Estamos ocupados en algo (yo consisto en ocuparme con lo que hay y lo que hay –el mundo- consiste en aquello de lo que me ocupo). La vida es quehacer.
·         La vida es un problema que yo tengo que resolver. (Libertad y proyecto).
·         El hombre ha de decidirse dentro de la circunstancia. (Libertad y circunstancia).
·         Temporeidad: la vida es futurización, esta categoría hace a la vida radicalmente histórica. El hombre es lo que le ha pasado, lo que le va pasando (esto es vivir). La razón que conoce y comprende el vivir es razón histórica. El acontecer de la vida es un discurrir inteligible que se puede narrar. La razón histórica es una razón narrativa: lo que al hombre le ha pasado. Razón histórica y razón vital son sinónimos. La razón histórica nos permite entender al hombre mediante la comprensión de las creencias y esquemas mentales o ideas que cada individuo, generación y cultura ha utilizado para dar un sentido a su vida (“la vida es un problema que tenemos que resolver nosotros”) y enfrentarse al reto de la existencia.

1º Bach. Tema 4. Epistemología.

http://www.mediafire.com/file/gndad138moeo16n/tema_4._Epistemolog%25C3%25ADa.pdf/file

jueves, 14 de febrero de 2019

TEORÍA DE NIETZSCHE


Desde Descartes se identifica sujeto y conciencia, pero el sujeto es vida. La tarea de Nietzsche será resaltar la prioridad de la vida sobre la conciencia.
La filosofía de Nietzsche está presidida por una profunda actitud crítica contra los fundamentos de la cultura occidental:
1.Crítica a la metafísica tradicional:
¿En qué consiste la metafísica tradicional? La metafísica tradicional divide la realidad en un mundo real y verdadero, inmutable, trascendente, captado por la razón y un mundo aparente, ilusorio, falso, cambiante, físico y captado engañosamente por los sentidos. Esto lo inicia Sócrates, Platón y Eurípides. ¿Y por qué se produce este dualismo ontológico platónico? Nietzsche va a realizar una genealogía de la división realidad/apariencia:
La razón opera con categorías inmutables, los conceptos, no pudiendo acceder a la realidad sensible mudable, infravalorándola como imperfecta y dependiente. La conciencia o pensamiento trata de fijar el movimiento real de las cosas, sustituyéndolo por una representación: el concepto. Pero toda representación es falsa por ser mera representación, por lo que la no-vida sustituye a la vida. Este mundo suprasensible de los conceptos (géneros y especies) es una ficción creada como negación del mundo sensible (única realidad). Más aún, recurrir al mundo suprasensible es una reacción o venganza contra la vida (cambio, lucha de opuestos, contradicción) propia de espíritus ruines, resentidos contra la vida, incapaces de asumir su destino trágico, con el objetivo de salvarse.
Para Nietzsche la realidad es la vida, la vida en sentido biológico, no biográfico, la vida que vive en nosotros, que lucha por expandirse. La vida que es cambiante, regulada por la lucha de elementos contrarios y abocada a una repetición infinita (eterno retorno) que dota a todo acontecimiento de sentido.
2.Crítica al conocimiento y al lenguaje:
a) Crítica al conocimiento: El concepto no sirve para conocer la realidad. El concepto representa la esencia, inmutable e idéntica a sí misma. Pero la realidad es cambio, pluralidad, particularidad, concreción. El concepto es un modo impropio de captar la realidad, de referirse a ella, es decir, el concepto es una metáfora de la realidad (representación universal y abstracta de algo que es individual y concreto). La filosofía ha olvidado el sentido metafórico del concepto, encontrando en el concepto la esencia de las cosas, es decir, una realidad suprasensible. Se impone por tanto, según Nietzsche, una nueva concepción de la verdad: los juicios, al utilizar los conceptos, no sirven para expresar la verdad de lo real; la verdad ha de ser resultado de la intuición de lo real (captación inmediata e individual de lo real), por eso la verdad es cambiante y múltiple (características de la realidad).
b) Crítica al lenguaje: el lenguaje contribuye al engaño metafísico. Dada la relación pensamiento-lenguaje, falsificado el valor del concepto, se falsifica el valor de la palabra que lo expresa. Este papel nocivo lo desempeña el lenguaje de tres modos:
-la estructura sujeto-predicado favorece una interpretación sustancialista de la realidad (sujeto/predicado, yo/acciones, cosa/propiedades, sustancia/accidentes, realidad/apariencia…)
-las frases con el verbo ser favorecen la creencia en entidades dotadas de rasgos comunes (sustancias).
-al referirnos con las mismas palabras a distintas realidades suponemos que existen esencias universales comunes a todas esas realidades.
Frente a lo anterior es necesaria una nueva concepción del lenguaje: hay que recuperar el sentido de la palabra. Frente al lenguaje de la razón (del concepto) Nietzsche propone el lenguaje de la imaginación, lenguaje basado en la metáfora, la alusión, la ironía…Este lenguaje respeta la pluriformidad y cambio de la realidad; es el lenguaje del arte, expresión de la libertad de la voluntad.
3. Crítica a la ciencia moderna:
-La ciencia cree, como la metafísica, en verdades únicas y trata el devenir como apariencia.
- La matematización de lo real anula las diferencias cualitativas de las cosas.
- Además, la ciencia no puede orientar al hombre y está al servicio de intereses creados.
4. Crítica de la moral:
- La moral platónico-cristiana es antinatural: supone una lucha contra los instintos vitales a favor de una ilusión: un orden moral del mundo que es “guía absoluta” del ser humano.
- Genealogía de la moral platónico-cristiana: ese orden moral (moral de esclavos o moral de rebaño) es una ilusión generada por el resentimiento contra la vida de los débiles, incapaces de asumir el rigor de la vida.
-Se propone: nueva valoración o “transmutación de los valores”: es bueno lo que afirma la vida (moral de señores).
4. Estos fundamentos de la cultura occidental están caracterizados por un rasgo: el nihilismo:
- Actitud filosófica decadente que niega todo valor a la existencia (la vida) haciéndola girar en torno a algo inexistente. La esencia de la cultura occidental iniciada por Sócrates y Platón es nihilista por su dualismo ontológico ( Mundo Verdadero, Objetivo, Bueno, Eterno, Racional, Inmutable frente a la vida) y su popularización por el Cristianismo (el mundo inteligible/mundo sensible platónico se convierte en el mundo divino/mundo terrenal). En Así habló Zaratustra, Nietzsche representa este modo con la figura del camello –aceptación resignada de cargas-.
- En la Edad Moderna, con el Empirismo y la Ilustración, se prepara la “muerte de Dios”, la cual se constata en la Edad Contemporánea. Es un momento de crisis: aquello que había servido de orientación a toda la cultura, pero que era invención, desaparece y el hombre se encuentra desorientado. Este momento se representa con la figura del león. Este momento crítico es necesario para el siguiente.
- Aparición de un hombre nuevo y de una nueva concepción de la vida, la que descansa en la comprensión de la voluntad de poder como la esencia de la realidad, de la vida.
5. La nueva filosofía.
5.1. La voluntad de poder:
- La voluntad es la esencia de la realidad: “ser es querer…(ser)”. Como fruto de la voluntad la realidad es cambiante, multiforme, no sometida a ninguna determinación  más que a la de su propio querer.
- El querer de la voluntad –el de todo lo real- es un querer libre. No se quiere esto o lo otro, quiere su querer.
- Es aceptar el elemento dionisíaco (metáfora de la voluntad de poder) de nuestra existencia: la vida en sus aspectos oscuros, instintivos, irracionales, biológicos.
- Es motor de la creación de nuevos valores. Puede ser reactiva –vida descendente o decadente- y activa –vida ascendente-. Sólo esta última es la verdadera voluntad de poder.
- Aceptándola aparecerá el superhombre, que supera al hombre débil o anti-vital.
5.2. El superhombre:
- El hombre –el “último hombre”- es el puente al superhombre, lo crea al matar a Dios.
- El superhombre es:
El hombre que, tras pasar por el nihilismo, asume de manera jovial la vida tal y como es, inocente.
Es un ser superior porque se guía por sí mismo –libre, autónomo-. Comprende sus propios instintos y los desarrolla en la voluntad de poder.
Asume la voluntad de poder creando nuevos valores –está obligado a crear nuevos valores, el superhombre crea constantemente su destino-. Crea una nueva moral que surge de la transmutación de los valores vigentes. Los viejos valores racionales y suprasensibles que oponían Bien y Mal como puntos de referencia objetivos (moral de rebaño o de esclavos) son sustituidos por valores vitales y sensibles (moral de señores): el superhombre defiende la desigualdad, jerarquía, cambio, ambición, placer, desprecio del  miedo, la fuerza…
El tiempo del superhombre es diferente al tiempo lineal entendido y vivido por la tradición occidental. El tiempo del superhombre es un continuo volver y retornar. Este “eterno retorno” significa la afirmación jovial de la vida.